
wearethefuckingshit: Sólo me gustaba sentir el calor de tus mejillas. Sí, me gustaba sentir como ellas rozaban con las mías… Parecían dos cubos de hielo que se iban derritiendo con el suave movimiento, con el sutil forcejeo entre nuestros cachetes, sólo cuando empezaban a sentir mí calor su estado cambiaba, y se convertían en sudor, sí en tú sudor; era uno de esos ciclos que ocurría siempre que nos veíamos, pues ya estaba acostumbrada a sentir la humedad en tus mejillas, en tus manos, a sentir la humedad de tú voz y de tus palabras, a ver como se ahogaban esas penas sabor a menta en aquellas incoherentes frases que solías decir cuando nuestras miradas se cruzaban, a ver como se perdían tus pensamientos en las inmensas olas de palabras que solías hacer chocar junto a mí muelle.
También me gustaba ver el reflejo de tú mirada, a veces sólo gritaba porque quería que te acariciara en la papada; otras veces callaba… Y era un silencio oportuno, pues sólo quería que mis labios esparcieran su perfume por tú boca. Ellos algunas veces le susurraban a tus oídos lo mucho que te quería, lo mucho que pensaba en ti cuando volteaba a mirar a ese techo azul que está encima de nosotros, y no me cansaba de contar las estrellas, porque sabría que llegarías en el momento menos pensado y me tomarías por la cintura para abrazarme tan fuerte que tú aroma impregnara mí piel y mi corazón guardaría esa fragancia en un cajón que hay allá adentro muy bien guardado.
Extraño aquellas tardes en las que jugabas con mí cabello, a enredarlo en tus dedos, sí… Aún lo recuerdo como si fuera ayer, al ver pasar los días sólo puedo pensar en ti, pensar en tu sonrisa, que por cierto me cautivó y aún no logro sacarla de mí mente, es quizá esa combinación de tus ojos oscuros y tú sonrisa que hacen de tú recuerdo algo más que una vaina pasajera, fuiste tú aquel personaje que trajo felicidad ante mí durante mucho tiempo… Y ahora que no estás, no puedo dejar de pensar en lo agradable que era verte al despertar.
